Este escritor británico escribió cantidad de cuentos infantiles y juveniles.
Según cuenta su biografía, sus momentos más felices los pasaba en verano, cuando viajaba a Noruega, con su madre y hermanos.
Al crecer, tuvo 4 hijos a los que les contaba cantidad de historias que luego se convirtieron en novelas.
¿Algún libro famoso?
James y el melocotón gigante.
Charlie y la fábrica de chocolate.
Las brujas.
El gran gigante bonachón.
Matilda.
Como veis, grandes historias que han sido llevadas al cine.
La última ha sido "Mi amigo el gigante", dirigida por Steven Spielberg.
No sé si actualmente sigue en cartel, pero fue estrenada este verano.
Os dejo el tráiler...
Ideas para trabajar sus películas
1. Sesión de cine
Ir al cine es una experiencia genial para todos los niños, ya sea en familia o con amigos.
Es una actividad no apta para todos los bolsillos, pero siempre podemos dejarlo para un día especial.
Por otra parte, podemos esperar a que esté disponible en DVD y alquilarla o adquirirla para tenerla en casa o en el cole.
Hace 3 años, en el CEIP Hermanos García Noblejas, con mis alumnos de Primero, hice una tarde de cine sorpresa y fue genial.
¿Qué necesitamos?
Acondicionar el aula.
Si tenemos pizarra digital y proyector, genial. Sino se complica un poco la cosa porque tendríamos que hacernos con al menos un proyector y una pared blanca o similar.
Retiramos las mesas y dejamos sólo las sillas. (O bien, retiramos también las sillas y dejar un espacio grande para sentarse en el suelo, con cojines a ser posible).
Conseguimos oscuridad total. Cerrando las persianas (si tenemos) y si hay ventanas que den al pasillo, tapándolas con papel continuo o cartulinas oscuras para que no entre nada de luz.
¡Así es más realista!
Preparar las entradas.
Podemos encontrar unas genéricas en internet, como estas que os dejo e imprimir tantas como alumnos tengamos del modelo que nos guste.
También podemos personalizarla escribiendo la fecha y el nombre de la película. Eso ya, como vosotros queráis.
Podemos convertirlo en una actividad de Matemáticassignificativa y manipulativa si al entrar nos tienen que "comprar" la entrada.
Así practicamos la suma, la resta y el manejo de monedas, tan importante para la vida diaria.
Preparamos un rincón con palomitas o chuches.
¡Ojo con las alergias!
Si sabemos que no tenemos ningún problema de alergia alimenticia en la clase y la política del centro lo permite, la sesión de cine con palomitas es mucho más mágica e inolvidable.
No soy muy partidaria de "cebar" a los niños con azúcar, pero en un día especial nos podemos permitir el capricho.
Al igual que con las entradas de cine, podemos poner precios a las diferentes cosas que ofrezcamos.
Os dejo una plantilla para hacer las cajas para las palomitas.
Otra opción es simplemente hacer unos conos, que decoramos con pegatinas o washi tape.
La washi tape, para los que no la conozcáis, es una tira adhesiva, tipo celo, que podemos encontrar con muchos colores y motivos. Se usa mucho para hacer manualidades y decorar marcos, personalizar libros o álbumes de fotos y recuerdos.
Cineforum
Después de ver la película, podemos comentarla con ellos para ver qué les ha gustado más, quiénes eran los personajes principales...
Nos puede dar mucho juego para trabajar reconocimiento de emociones e inteligencia emocional.
2. Lecturas, cuentacuentos y dibujos
Esto es un clásico. Una actividad que realizamos de manera habitual en las aulas pero que tiene un potencial enorme.
Os dejo una imagen de un libro de la editorial Alfaguara.
Las orejas del gigante. Os dejo un tutorial en inglés, pero la verdad es que se entiende fenomenal gracias a las imágenes.
Dream jars. Jarras de sueños. Igualmente, os dejo un tutorial donde nos explican cómo decorar nuestras jarras de sueños con distintos materiales: papel de seda, pegatinas, abalorios...
Atrapasueños. Hechos con platos de papel, lana y plumas. Material muy asequible.
5. El musical
¡También hay un musical famoso sobre Matilda! ¿Lo conocéis?
Os dejo una canción, para que os pique la curiosidad...
¿Os imagináis qué proyecto tan bonito?
Preparar un musical para navidad o final de curso...
Grabar una peli o un corto de animación.
Podríamos implicar a las familias y todo el cole, haciéndoles partícipes de la elaboración de decorados, vestuario, textos adaptados...
En el curso 2013-2014 realicé varios lapbooks con mis alumnos de 1º de Primaria del CEIP Hermanos García Noblejas.
Al no ser un colegio bilingüe en ese momento (actualmente sí lo es), estos materiales los realizábamos en castellano, durante las sesiones de Conocimiento del Medio, principalmente.
La verdad es que disfruté muchísimo elaborando cada uno de ellos con la ayuda de mis alumnos, sus familias y algunas compañeras. Mejorando cada vez. Incluyendo cambios en el diseño y perfeccionando los acabados.
Las fotografías y el vídeo que os traigo hoy son, como introduzco en el título, sobre el lapbook que hicimos sobre los sentidos y los alimentos.
Ambos temas se ven tanto en Infantil, como en 1º y 2º de Primaria. Dan mucho juego para aprender cantidad de cosas, hacer experimentos, talleres... ¡A mí me encantan! Son de los primeros temas que vi el curso pasado.
¿Y por qué?
Porque al igual que el cuerpo humano y los primeros grupos y entornos sociales (familia, gente del barrio, el aula y la escuela...), son los temas que más se vinculan al niño. A su experiencia diaria.
A la hora de diseñar la programación del curso, independientemente de si usamos libros de texto o no, es bueno darle una "pensadita" (o unas cuantas) y reorganizar los contenidos de tal forma que el aprendizaje sea motivador y significativo.
De hecho, el primer lapbook que hicimos, lógicamente, fue sobre el cuerpo humano.
El segundo es este que os presento hoy.
Os cuento cómo organicé la elaboración.
Pasos
1. Informar a las familias
Una vez había decidido que este iba a ser el segundo tema que veríamos en clase de Conocimiento del Medio (lo que ahora sería Ciencias Naturales con la LOMCE), escribí una circular donde pedía la colaboración a las familias para que fueran investigando con los niños en casa.
Las circulares no tienen que ser aburridas y dejar fuera a los niños.
Podemos realizar una actividad de lectoescritura significativa. Hacer una plantilla dejando huecos donde los niños escribirán palabras clave.
Os dejo un ejemplo de cómo iniciar la carta.
También os recomiendo empezar el día o la sesión con una asamblea, independientemente de si estamos en Infantil o en Primaria.
Comentar con los niños el tema que vamos a empezar y hacer una lluvia de ideas para identificar:
- Conocimientos previos.
- Dudas a resolver.
- Temas de interés sobre los que podemos investigar.
Podemos tener a mano un papel continuo o una pizarra pequeña donde dejemos escrito lo que va surgiendo en la conversación, para que no se nos olvide.
Este sería el comienzo de un proyecto.
La metodología por proyectos y talleres es la que me parece, hoy por hoy, la mejor.
Sé que muchos maestros todavía no se atreven a "abandonar" los libros de texto y las fichas, pero de verdad que funciona y es mucho más motivador para los alumnos.
Sin embargo, si no se quiere hacer un cambio radical, sobre todo si estamos iniciándonos y nos sentimos inseguros, pequeñas actividades se pueden ir combinando con las metodologías y los recursos tradicionales.
Como os digo, podemos incluso hacer alguna actividad corta de motivación, como es un taller de los sentidos. Llevar al aula una "caja mágica" llena de sorpresas que los niños tendrán que descubrir y describir.
Os dejo una imagen de cómo puede ser la caja. No son mis alumnos, pero sirve muy bien para ver la idea.
¿No os encanta? Se puede respirar la curiosidad con la que están explorando.
Esta actividad nos sirve para despertar la motivación, como digo, pero también para desarrollar el lenguaje oral.
Este taller, podemos realizarlo en una sola sesión o bien, pedir de nuevo colaboración a las familias, para que cada niño cree y decore su propia "caja mágica".
Así lo hice yo con mi grupo de entonces y fue muy divertido.
Colocamos todas las cajas en un rincón del aula y, cada día, abríamos una o dos.
Un consejo útil...
Las emociones se disparan con este tipo de actividades y hay que tenerlo en cuenta para armarnos de paciencia si los niños se ponen muy nerviosos y saber cuándo "cortar" la actividad (si vemos que pierden el interés o está resultando demasiado intenso).
Lógicamente, cada niño quiere enseñar a los demás lo que ha traído y esos nervios juegan malas pasadas, especialmente en Infantil y Primero de Primaria, ya que los peques suelen ser muy impulsivos y les cuesta controlarse a esta edad.
Para evitar las rabietas, podemos elaborar un panel o un calendario que esté a la vista de nuestros alumnos, donde reflejemos qué cajas vamos a abrir cada día.
De esta forma, nos anticipamos y les ofrecemos una herramienta para aprender a gestionar sus emociones.
¿Qué cosas podemos meter en una caja mágica?
Objetos para desarrollar el sentido del olfato: pueden ser naturales, como alimentos o especias (canela, jengibre, orégano...), una pequeña planta o parte de la misma, como una piña, una flor o una hoja (procurando que sea encontrada, no arrancada) u otros objetos que tengamos por casa (jabón, colonia, una bolsa de basura perfumada, una barra de incienso, una vela de olor...).
Otras ideas pueden ser un saquito con tierra húmeda, una lata de atún (que abriremos con mucho cuidado) o un calcetín usado (aunque es un poco "guarrería"... ¡También hay que oler cosas que no sean tan agradables!)
En el mundo de los olores, se despiertan cantidad de emociones. Hay objetos que nos recuerdan a mamá, a un día especial que vivimos... Es bonito compartir ese tipo de cosas con nuestros alumnos, o hacer la actividad en casa y dedicar un rato en familia para recordar acontecimientos pasados.
Se me ocurre que también esto puede ser el inicio de otra actividad: Elaborar un mini-libro con anécdotas y recuerdos relacionadas con los olores.
También es curioso cómo un mismo olor puede gustar o no a las distintas personas. Habrá niños que huelan algo y digan "mmm... ¡qué bien huele!" y otros a los que no les guste nada.
Objetos para desarrollar el sentido del gusto: teniendo en cuenta posibles alergias, podemos incluir algo de fruta, un limón, una galleta, un poquito de sal, un trocito de queso...
¡Ojito!
Si hay alguna cosa dentro de las cajas que se pueda deteriorar, por favor, tenedlo en cuenta. No vaya a ser que se nos olvide días dentro de la caja y se nos llene de bichitos o moho. ¡Eso sí que sería una sorpresa! ^_^
Objetos para desarrollar el sentido del tacto: piñas, un ovillo de lana, algodón, un trocito de lija, una piedra, un palo del parque o una hoja, juguetes pequeños, objetos de la vida cotidiana (prendas de ropa, llaves, utensilios de cocina, gafas...)
Es importante que haya variedad, que contemos con objetos lisos, rugosos, blandos, duros, fríos, calientes... De esta manera, la actividad será mucho más completa y tendremos ocasión de aprender distintos adjetivos o cualidades sobre los objetos.
¡Advertencia de seguridad!
No incluyáis objetos potencialmente peligrosos, punzantes o cortantes.
Objetos para desarrollar el sentido del oído: un cascabel, un silbato, un pato de goma...
Si resulta complicado encontrar variedad, no pasa nada. Podemos poner una tarjeta donde escribamos una acción que produzca sonido:
- Dar palmadas.
- Silbar.
- Abrir y cerrar la puerta.
- Mover una silla.
- Abrir y cerrar una cremallera.
También podemos jugar a adivinar las voces de los compañeros.
Otra opción es no incluir objeto para este sentido, y realizar una audición en clase, haciendo uso de la tecnología, buscando en internet:
- Sonidos de animales.
- Sonidos de medios de transporte.
- Sonidos de la naturaleza.
- Sonidos de la ciudad.
- Sonidos cotidianos del hogar
Para encontrar estos sonidos podéis acudir a Youtube o a un banco de sonidos gratuitos.
Objetos para desarrollar el sentido de la vista: esto quizá sea lo más fácil. Sin embargo, para darle un poco de "gracia" podemos recortar una foto y jugara adivinar "qué es".
Otra opción es tapar los ojos a uno de los niños y que otro le describa lo que está viendo para que sea él quien lo adivine.
También podemos jugar a los dibujos inacabados.
Comenzar a dibujar en un papel o en la pizarra cualquier objeto, que los niños tendrán que adivinar.
Podemos hacer dos equipos y que sea como un "pictionary" gigante.
En el vídeo os enseño un poco el resultado final, aunque la calidad del mismo quizá no es la mejor.
Volviendo al lapbook... 2. Recopilamos información y recursos.
Una vez informados a los papás, recopilamos toda la información que podamos: libros, revistas, recortes, fotografías, dibujos, juegos de palabras, pasatiempos, lecturas curiosas, cuadros resumen...
En otro momento de asamblea, iremos mostrando lo que ha traído cada uno. Leyendo lo que podamos, con ayuda, etc.
Podemos también invitar a las propias familias a que nos cuenten qué han investigado en casa.
Otra idea es que cada niño puede preparar una "mini-presentación" de 5 minutos donde expongan a sus compañeros lo que han encontrado. Esta idea permite que se vayan acostumbrando a hablar en público y mejoren su expresión y habilidades sociales.
3. Pensamos en el diseño del lapbook
En otras ocasiones os he dejado vídeos sobre cómo elaborar un lapbook, ya sea con cartulinas o separadores de colores (de los típicos de oficina).
De todas formas, os dejo el link por si lo queréis ver.
En función de la cantidad de material que tengamos, decidiremos si hacemos un lapbook doble o triple. Añadir cartulinas tamaño folio a modo de solapa, tanto por arriba como por abajo, nos permite incluir muchas más cosas.
En el cole del que yo os hablaba, había una compañera que hizo un análisis sobre el tipo de actividades que se podían incluir en el lapbook para procurar que así fuera más variado. Vio que hay actividades de análisis y síntesis.
De todas formas, aquí entra la creatividad de cada uno porque lo bueno que tiene este material es que es totalmente personalizable.
Como he enseñado otras veces, hay muchas plantillas descargables que podemos imprimir y utilizar:
- Ruletas
- Flipbooks.
- Petalbooks.
- Sobres.
4. El acabado y los materiales, importan.
Según te vas metiendo en el mundo de los lapbooks, te das cuenta de que no es lo mismo imprimir las cosas en un folio y colocarlas sin más, que pegarlas en una cartulina y plastificarlas.
Si vamos a meter actividades interactivas, como pueden ser los crucigramas y queremos que pasada una semana el lapbook no esté para tirar a la basura, es importante tomarse el tiempo de ser cuidadoso y "forrar" todo aquello que vaya a tocarse mucho.
Otra cosa importante es la forma de usar el velcro. Cuidado con la parte que ponemos sobre la cartulina y sobre las cosas que metemos en los bolsillos... Si la parte que pegamos al "esqueleto" es la suave, genial. Y si es la rugosa, cuidado con que se "enganchen" otras cosas que tenemos dentro para que no se deteriore.
Lo mejor es ser sistemático y hacerlo siempre igual.
5. Los niños son los protagonistas
El acabado final depende del trabajo de los niños.
No caigáis en la costumbre del perfeccionismo impidiendo que los niños participen en la elaboración del libro...
Es verdad que, dependiendo de la edad de nuestros alumnos y lo habilidosos que sean, podemos darles más o menos tareas para hacer.
Sin embargo, considero muy positivo que sean protagonistas en todo momento.
Que les demos cosas para recortar, pegar, colorear, escribir...
¡Con la práctica, irán saliendo mucho mejor!
Os dejo una presentación de fotos de cómo nos quedó y un vídeo.
El final de curso siempre es momento de reflexión y crítica, constructiva.
Es decir, vamos a servirnos del análisis de los resultados para proponer mejoras de cara al curso que viene.
Un gran caballo de batalla en la escuela, es el área de las Matemáticas.
Desde mi experiencia personal como alumna, siempre fue algo divertido y atractivo cuando lo dominaba y entendía. Considero, por ello, que así es para los niños/as.
En los últimos días, me pareció interesante, a pesar de estar este año de especialista bilingüe y de Inglés, en Primaria e Infantil, pensar en mi experiencia como maestra de este área en cursos anteriores.
Os cuento un poco para ponernos en situación...
Hace 2 cursos, año 2012-2013, aprobé mis oposiciones por Lengua Extranjera, pero fui a parar a un centro donde, por necesidades, me ubicó como tutora y maestra de tercero de Primaria.
En ese curso, yo impartía las áreas de Lengua y Matemáticas a dos grupos del mismo nivel.
Al haber aprobado por inglés, completaron mi horario con la Lengua Extranjera de Quinto curso.
Como sabéis (y sino, os lo cuento), mi experiencia hasta ese momento era de Infantil, Primer y Segundo curso, impartiendo la tutoría de 3 años y el área de Inglés y Arts a diferentes niveles en varios colegios concertados y públicos.
Como podéis imaginar, el trabajar con estas edades por primera vez, me imponía respeto.
En cualquier caso, lo tomé como un reto y, gracias a eso, aprendí mucho.
Además, ese mismo año, decidí terminar la adaptación al grado de Educación Primaria. Con lo que, pude combinar mi experiencia en el aula, con una formación académica específica.
A lo largo de estos dos años, no he encontrado el momento de contaros nada de esto, pero es algo que me apetecía y tenía pendiente. De ahí, esta entrada.
Como decía, me voy a centrar en el área de Matemáticas, con sucesivas entradas, ofreciendo, como siempre, mi humilde opinión, experiencia y propuestas didácticas.
Lo primero que hemos de plantearnos a la hora de planificar un área, es el objetivo.
¿Qué queremos que aprendan nuestros niños?
¿Para qué sirven las Matemáticas?
Tal y como yo lo concibo y me enseñaron en la universidad, durante el grado, las Matemáticas no se limitan ni se deben limitar, al cálculo. Eso es una visión sesgada y errónea.
Las Matemáticas son una herramienta. Un recurso. Un área de aprendizaje que, como todas las demás, debe ayudar al desarrollo integral del alumno.
¿Y qué quiero decir con esto?
Tenemos que buscar una utilidad para su vida diaria. Darle un sentido y un significado, para que el alumno/a se implique, se motive y QUIERA APRENDER.
A veces, como todo en la vida, lo que nos cuesta, no nos apetece. Nos da pereza. Nos asusta.
Y eso es, exactamente, lo que les suele pasar a los niños/as con esta asignatura.
Los niños, por su naturaleza, son impulsivos. Y mucho más hoy día, que están más que "entrenados" en la satisfacción inmediata de sus necesidades. Todo es rápido y fácil. Internet, los móviles, las tabletas, los juegos electrónicos... Todo es intuitivo y sencillo.
¡Ese es el mundo del niño! Y desde ahí debemos empezar a construir.
Siempre insisto en la necesidad y la importancia de ponernos a su nivel. Bajarnos de nuestro "pedestal" de adultos, mirar a sus ojos y entender cómo el niño es y cómo le podemos ayudar. Acompañarle en su proceso de crecimiento integral.
Las Matemáticas están presentes en la vida diaria. ¡En todas partes!
Eso es lo que tenemos que hacerles ver.
Según la LOMCE, las Matemáticas se definen como: "un conjunto de ideas y formas de actuar que no se limita a utilizar cantidades y formas geométricas sino, y sobre todo, a hacerse preguntas, obtener modelos e identificar relaciones y estructuras de modo que, al analizar los fenómenos y situaciones que se presentan en la realidad, se pueda obtener información, sacar conclusiones y actuar."
Ejemplos:
- El calendario.
El concepto del tiempo. Los números. Los días de la semana. Anterior y posterior. Todo eso tiene un sentido y un contexto, si se lo damos.
Hay que tener paciencia y tesón. Realizar rutinas y actividades lúdicas y sencillas que acerquen estos contenidos a los niños.
¿Cómo trabajo yo?
Tanto en inglés como en castellano, al llegar a clase cada día, escribimos la fecha.
A veces hablamos de acontecimientos que están por llegar: una fiesta, una salida, un cumpleaños.
Aprovechamos para contar cuántos días quedan.
Cantamos una canción de los días de la semana.
Y SIEMPRE, preguntamos qué día es hoy, qué día fue ayer y qué día será mañana.
Esta actividad la realizo como rutina en Inglés y. de paso, aprovecho para repasar los meses del año y hacer algo de conversación básica.
¿En qué mes estamos?
¿Cuándo es tu cumpleaños?
¿En qué estación del año estamos?
¿Qué tiempo hace?
Etc.
Como véis, estamos haciendo Inglés y también Matemáticas. Porque la realidad no es estanca. Todo tiene que ver con todo y se puede aprovechar si sabemos y queremos hacerlo.
Esto es lo que, habitualmente, se trabaja, junto con otras muchísimas cosas, en las asambleas de Infantil. Pero yo soy de la idea que no hay que abandonar esa buena costumbre, que tiene muchos beneficios
Crea en los niños un sentimiento de pertenencia al grupo.
La rutina da estabilidad emocional. Pueden anticipar qué va a pasar y eso les gusta y les tranquiliza, sobre todo en los primeros cursos de Primaria.
Favorece el aprendizaje significativo.
Aprendemos de manera cooperativa y social. Por imitación, del adulto y de los iguales.
- Resolución de problemas
No me estoy refiriendo aquí a "Paco tiene 3 globos y se le pincha uno. ¿Cuántos le quedan?".
Me refiero a la resolución de los conflictos en su vida diaria.
¿Qué es un problema para un niño?
Cuando está jugando y tiene que repartir. (Que aprovecho para recordaros que repartir, significa DIVIDIR).
Cuando discute porque tiene que negociar, en un juego, y no se hace lo que él quiere.
Cuando mamá o papá no le deja pasar la tarde entera en el parque, o ir a jugar a casa de su amiguito, o no le compra el capricho que le apetece o le ha visto a un compañero, o no le apetece leer...
Cuando se le cuelan en la fila o le quitan algo suyo.
Cuando se preocupa porque ve a alguien llorar.
Cuando no puede dormir o parar quieto porque está nervioso y no se controla.
Cuando piensa que no le quieren o que no es capaz de hacer algo.
Cuando siente que está defraudando a sus padres o a su profe.
Para resolver los problemas, sean puramente matemáticos o de su vida diaria, hay que verbalizarlos.
Tomar conciencia de qué ha pasado y cómo lo puedo solucionar.
Hay que aprender a frenar y reflexionar. Controlar su impulsividad natural y buscar estrategias de resolución.
Manejar la frustración que supone equivocarnos o no encontrar la salida a la primera.
Eso es algo que podemos y debemos "entrenar" a diario, tanto en casa como en la escuela.
- Líneas, formas y figuras geométricas.
Están por todas partes, a nuestro alrededor.
En nuestro cuerpo, en los objetos, en el paisaje, en la calle...
Debemos enseñar a los niños a observar, interpretar y representar la realidad a través de la fotografía y el dibujo.
- Cálculo en la vida diaria
Repartimos una tarta, unos cromos, unos juguetes.
Vamos a comprar con papá y mamá. Vemos el valor de las cosas. Cuánto tenemos. Cuánto nos deben devolver. Qué monedas podemos utilizar. Etc.
- Conteo y cálculo mental
Todos los días contamos o podemos contar.
Cuántos dedos tenemos, cuántos ojos, cuántos libros hay en nuestra mochila o en la clase.
Cuántos niños han faltado al cole.
Cuántos tenemos el pelo largo o los ojos azules.
Cuántos vasos nos hacen falta a la hora de poner la mesa, o platos o cubiertos o lo que haga falta.
Cuántas pinturas tengo en el estuche.
Debemos contar hacia delante y hacia atrás. Como un juego. Como el despegue de un cohete. Rápido, lento. De dos en dos. De cinco en cinco.
- Tamaños y cantidades
De nuestros cuerpos y de todo lo que nos rodea: muebles, juguetes, comida, bebida...
Grande, pequeño, mediano.
Mucho y poco.
Me falta y me sobra.
- Análisis de la realidad. Búsqueda de información. Síntesis y obtención de conclusiones.
Hay que fomentar la curiosidad natural de los niños.
Yo, este año, desde Lengua, hacía cada día una votación acerca de qué temas quisieran investigar.
Aprovechaba también para profundizar y ampliar en castellano, los temas que veíamos en Natural y Social Science.
Y tú me dirás, ¿eso es matemáticas?
DEFINITIVAMENTE SÍ.
Pensar. Valorar lo que quiero. Saber respetar el orden y el turno de palabra.
Aprender a usar Internet para buscar fotografías e información.
Utilizar el espacio del cuaderno, las líneas, las cartulinas, etc. donde vayamos a escribir.
Dibujar, copiando o utilizando nuestra imaginación, un animal, una persona, un objeto, un paisaje...
Aprender sobre las características de un ser vivo.
Clasificar los tipos de animales o plantas.
Encontrar similitudes y diferencias.
Recordar lo que hemos hecho en días anteriores. Lo que ya sabemos y lo que QUEREMOS aprender.
Leer y resumir un texto.
Sacar conclusiones.
Hacer inferencias.
Reflexionar sobre lo que nos parece bien y mal. Sobre cómo se puede sentir una persona o un animal en determinada situación.
Aprender sobre cómo viven en otros países, sus fiestas, sus comidas, sus tradiciones...
Pensar en los distintos ecosistemas. En cómo las plantas y los animales deben adaptarse para sobrevivir.
En por qué hay tantos insectos. En por qué una ballena o animal marino o salvaje debe estar en libertad.
Estimar el tamaño de un animal, teniendo como referencia la medida de nuestra regla, de las baldosas del suelo, del tamaño de nuestra clase, de la altura de la profe...
Como veis, las posibilidades son infinitas. Siguiendo a COLL (1987), “ la condición para aprender es querer”.
Espero que os haya gustado y os sirva.
De momento, y dado que esta entrada ya es muy larga, os dejo procesar la información y, en otro momento, os aportaré sugerencias sobre actividades y materiales para profundizar en este tema.
¡Buenas noches pequeños y pequeñas!
Hoy vengo a contaros una experiencia que he llevado a cabo con mis alumnos/as de 5 años y Primero de Primaria.
Venía hace días dando vueltas a cómo sería reunirnos y realizar alguna actividad juntos, ya que el curso que viene serán los dos cursos bilingües del cole y ya no queda tanto tiempo...
¡Sólo el veranito para descansar y renovar energías! (Que por otra parte nos hace mucha falta...).
No era la primera vez que coincidíamos: El día 19 de mayo hicimos una salida conjunta al zoo.
Ambos grupos, en clase de Inglés, preparamos la canción de "Let's go to the zoo" y, por su parte, los niños/as de Primero, en clase de Arts, diseñaron unas "jaulas" con los animales que aparecen en la canción que nos quedaron fenomenal. Aunque para ese taller dedicaré una entrada especial.
Asimismo, en otra sesión de Arts, hicieron unas "caritas" de animales con ojos móviles y pestañas desplegables, en las que poder encontrar un resumen sobre las características de los distintos grupos que habíamos estudiado: Anfibios, Peces, Mamíferos, Reptiles, Insectos y Aves.
En clase de lengua, estamos haciendo un libro gigante, incluyendo mapas, textos escritos por nosotros mismos y fotografías del día de la visita al zoo y otras que hemos buscado en Internet.
También, últimamente, hacemos dictados diarios sobre los animales que más les han llamado la atención y sobre los que investigamos y leemos en la red.
Hace días estuvimos recordando los animales que habíamos visto en el zoológico. Hicimos una lista y, por equipos, comenzamos una composición con todo ello, repasando también las características de los diferentes grupos animales en castellano, incluyendo también lo que habíamos aprendido en clase de Science.
El equipo de los Peces
El equipo de los Anfibios
El equipo de los Insectos
El equipo de los Mamíferos
El equipo de las Aves
El equipo de los Reptiles
Cuando tengamos acabado nuestro libro gigante, os lo enseñaré con más detalle.
Hoy, de nuevo, nos hemos reunido para realizar un taller: nuestro mural del verano.
Con la gran ayuda de mi compañera Yolanda, la tutora de 5 años, y de Kim, nuestra auxiliar de conversación, hemos preparado esta bonita actividad.
1. La "idea"
Lo primero que he hecho ha sido dibujar a los surferos y sus tablas. Estos surferos no tenían cara, puesto que la "gracia" estaba en incluir sus propias fotografías.
2. Los surferos y sus tablas.
Los niños/as de 5 años y Primero se han sentado por equipos y han estado personalizando sus surferos. Poco a poco, han ido dando color y vida a sus diseños.
Esta mañana, Kim y yo hemos dejado preparadas unas bandas de papel charol que han pegado trasversalmente en sus tablas de surf con colores vivos para el veranito.
4. Unimos las piezas
Recortamos y pegamos la carita encima del cuello y la tabla ya decorada en la otra mano del surfero.
5. Diseñamos el paisaje y agregamos nuestros surferos.
Hemos combinado 3 tonos de papel continuo: amarillo para la arena, azul para las olas y blanco para el fondo.
La profe Yolanda ha agregado el papel que simularía la arena y la orilla y la profe Kim la banda azul que hace las veces de olas.
Julia, una alumna de 5 años, me ha ayudado a difuminar con tiza azul el tono para el cielo.
Por último, después de recoger, hemos pegado todos nuestros surferos.
Mañana lo colocaremos a la subida de la escalera, incluyendo un mensaje: "Catch the wave to First Grade!" (Pilla la ola a Primero de Primaria). Una idea que me ha parecido muy tierna y divertida.
Como dice la canción de final de curso de Infantil "Sube, sube... a la ola. Sube, sube... ¡Cómo mola!"
¡Espero que os guste!